[Columna de Opinión] ¿Qué pasa con el trabajo formativo en Cobreloa?

Desde el descenso loíno a la Primera B, las cosas en la orgánica del club no han estado del todo claras, siendo uno de los puntos álgidos a tratar, el fútbol formativo de Cobreloa. Sin mayores intensiones de proyectar jugadores en el primer equipo, la venta de algunos buenos elementos y la contratación de jugadores jóvenes de otros elencos, los Zorros del Desierto ahora tienen que bregar en la división de ascenso del fútbol joven por un problema administrativo. ¿Síntoma de crisis total en la tienda naranja?

Por: Francisco Herrera 

 

Cuando Cobreloa descendió a la Primera B, muchos pensaron en forma ingenua que el periplo naranja en el ascenso sería corto, pero no podían estar más equivocados. En esto confluyen diversos factores, en primer término la identidad del club loíno, ese que se formó como equipo grande, pero que hoy no puede vanagloriarse de las mismas historias. En el proceso de creación identitaria reforzamos lo que somos, pero también nos diferenciamos de lo que no queremos ser, y en eso parece que nos fuimos extraviando. No es casualidad que equipos con un fuerte contenido identitario en su quehacer, estén pasando por crisis, así lo demuestra el descenso de Santiago Wanderers y la milagrosa permanencia de Palestino. Entonces podemos preguntarnos, ¿desde dónde recuperamos la identidad perdida? La respuesta es una, proyecto futbolístico.

En ese sentido, Cobreloa ya no está para grandes apuestas en contrataciones, no es el equipo con la misma valía de antaño, por lo cual no podemos seguir pensando en ser el equipo de grandes planteles, pero si el de una gran historia. Para pensar el ascenso, la dirigencia de Cobreloa jamás ha considerado un proyecto futbolístico, sólo se plantea en un corto plazo, creyendo que se logrará el ascenso con una buena temporada y nada más. Esto no se ha dado, principalmente por inconsistencias entre un objetivo y el proyecto para alcanzarlo. Un club que estaba prácticamente quebrado en lo económico, ¿por qué no apostó por un modelo de desarrollo que proyectara las fuerzas básicas y le permitiera generar un proyecto futbolístico a largo plazo? Elementos sobraban. Con el equipo de “experimentados” que se pudo mantener, perfectamente se podrían haber sumado a ese trabajo en forma constante a muchachos como Fernando Cornejo, Erik Ahumada, Marcelo Allende, Nicolás Guerra e Iván Ledezma, por poner algunos ejemplos, todos jugando actualmente en Primera A y en el caso de Allende, recientemente contratado por Necaxa en México. Simplemente el club no supo aprovecharlos.

Pasado el tiempo, empezaron las problemáticas en torno a las cadetes que se desarrollan en Santiago, sueldos impagos, escazas condiciones para realizar un buen trabajo, despidos, contrataciones turbias, se coronaron con un error administrativo que condenó al club al descenso ahora en sus series formativas. No quedan dudas de que la formación del club se ha vuelto en un problema que las dirigencias no han sabido trabajar, mucho menos aún con constantes cambios de cuerpos técnicos que tampoco han podido establecer una idea de desarrollo en miras del primer equipo. Rodrigo Pérez llega por un año al club naranja, esto tampoco proyecta su labor en vistas de poder mejorar este aspecto, simplemente se volverá a intentar un milagroso ascenso desde la nada. Si se vuelve a fracasar, ¿qué respuesta habrá?

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